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No se trata de tecnologÃa de última generación o diseños experimentales. Con cinco sencillas acciones puede contribuir a reducir el daño ambiental desde su hogar. Los comerciales sobre implementos para reducir nuestra huella sobre el planeta, asà como documentales y reportajes que hablan de energÃa solar, carros eléctricos, baterÃas infinitas o sistemas de agua 100% reciclable pueden generar angustia por presentar metas que lucen inalcanzables. Parece que no podemos ayudar a conservar el planeta a menos que dispongamos de dinero para cambiar los cachivaches de la casa por equipos de alta tecnologÃa o que generemos fuentes independientes de energÃa a punta de sol y viento. Algo que por cierto debe hacer cuando disponga del presupuesto. Hay, pese a todo, mucho por hacer.
1. ¡Pilas con los desperdicios! El primer elemento que uno siempre observa en el basurero de una comunidad, edificio o en las bolsas del vecino son las baterÃas. No existe artÃculo de uso doméstico más perjudicial que una baterÃa lanzada al basurero con el resto de los desperdicios. No deben arrojarse al pipote. Asà de tajante. Por los momentos hay que guardarlas en una botella de plástico que esté seca y entregarlas en los sitios de recolección.
Para imaginar la magnitud de la contaminación de las pilas debe saber que estas generan el 93% del mercurio en la basura doméstica, asà como el 47% del cinc, el 48% del cadmio y el 22% del nÃquel, todos ellos metales altamente contaminantes. La carcaza de la pila sucumbe a la corrosión y libera su contenido, que llega a la tierra y en el peor de los casos, pueden contaminar fuentes de agua potable.
2. Bombillos empaquetados Aunque el uso de bombillos llamados ahorradores reduce el consumo de electricidad, es fundamental tener cuidado con su disposición final. Ni estos ni los viejos bombillos son material para lanzar a la basura corriente. En Venezuela no existe división de los desechos, pero hay iniciativas para recolectarlos y en último caso debe llamarse a Corpoelec, que está en la obligación de asumir el destino final de este material de desecho altamente contaminante.
Hay que guardar los bombillos en otro empaque plástico, evitar que se rompan para que no liberen el mercurio que contienen y prevenir cualquier accidente en su manipulación. Su ayuda está en no lanzarlos al pipote.
3. Abono orgánico en positivo Si tiene una casa con jardÃn, el desecho orgánico le viene bien. Puede reutilizar estos compuestos y licuarlos para generar pasta orgánica y mezclarla con tierra para lograr un compost rico en nutrientes para sus plantas.
Recuerde que los desechos vegetales producen gases como metano al descomponerse, asà que en la medida que se reduce su presencia en basureros municipales se disminuye la emisión de este u otros gases como el óxido nitroso (por ejemplo, el proveniente de las heces de su mascota) y el dióxido de carbono, todos ellos gases que generan el efecto invernadero.
Esa agua fétida que a veces se ve en los bajantes de los edificios o en los depósitos comunes de basura se enriquece con componentes orgánicos de la basura y se convierte en un agente contaminante adicional. Se le conoce con el nombre de lixiviados o comúnmente como "caldo de basura". Por ello debe tratarse de compactar la basura en bolsas, pues al menos asà evita que esta se exponga al agua de lluvia hasta que llegue a un botadero municipal. Eso reduce el chance de tener calles llenas de este pestilente lÃquido que causa tantas enfermedades.
4. Reducir el consumo de luz Se insiste en ello y es cierto. Puede ser que su cuenta de luz nunca baje, que usted asuma pagar las multas o los aumentos, pero si apaga los bombillos que no usa está contribuyendo a salvar al planeta. Sabemos que no es un hecho inmediato, claro está, pero se convierte en un acto de solidaridad.
Desconectar los interruptores de radios, TV, computadores y periféricos contribuye; cambiar los enchufes que ya tienen muchos años de uso y ajustar los cableados ayuda a reducir el consumo. Colocar relojes de tiempo para luces de patios, garajes y fachadas es otra opción. Apague su calentador al menos durante la noche y la madrugada.
5. Agua bendita Los tanques de agua mal ajustados, las pocetas con botes, el pequeño pero constante goteo de un lavamanos son vÃas para desperdiciar el preciado recurso. Una manera de contribuir con el planeta y tener una ecocasa funcional es que cambie las gomas en todas la tuberÃas, que apriete las llaves, que revise los flotadores y ajuste las bombas -si es que las tiene.
También debe moderar el riego. Considere que por lo general siempre llueve en el trópico y que el clima contribuye a que las plantas se mantengan húmedas. No hay que regar hasta empapar. También existen sistemas de recolección de aguas de lluvia para utilizarla luego en el riego de sus macetas.
Es una vÃa más hacia la ecocasa sin parafernalia, sin aditamentos, sin tecnologÃas, de bajo presupuesto pero inspirada en el más sincero espÃritu de ayudar al planeta con su granito de arena. Fuente: Revista Estampas
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